Para inmigrantes latinoamericanos en Roswell, BiblioCactus librería es una conexión a sus raíces

Con un club de membresía, Carlos Carrasquero está a cargo de este recurso comunitario

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Bibliocactus Latin American Venezuelan bookstore Roswell Georgia
Carlos Carrasquero y su hijo

Photograph by Muriel Vega

(Editor’s note: We’ve published this story in both English and Spanish. Read the English version here.)

La segunda población más grande de Roswell es aquella de ascendencia Hispana, de acuerdo al Censo de EEUU del 2010. El venezolano Carlos Carrasquero, un agente de seguros, es uno de ellos. Se mudó al área metropolitana de Atlanta en el 2003 y aunque siempre ha sido un gran lector, le costó conseguir libros en español para él y su familia.

“Llevo a mis hijos a la biblioteca pública para ver libros, en español si podemos, pero la variedad y disponibilidad no es la mejor,” dice en español.

Carrasquero soñaba con tener su propia librería, y en mayo, abrió BiblioCactus Librería en un centro comercial por Grimes Bridge Road en Roswell. Un pequeño cactus de neón verde te da la bienvenida por la ventana, con estantes llenos de libros cubriendo las paredes, más de 8.000 libros venezolanos y latinoamericanos, desde autores locales difíciles de conseguir hasta bestsellers americanos traducidos. Los libros están organizados en las categorías típicas: ficción, autoayuda, tecnología, poesía, política, religión, y más.

Bibliocactus Latin American Venezuelan bookstore Roswell Georgia
Libros en BiblioCactus

Photograph by Muriel Vega

Actualmente, BiblioCactus funciona como un club de lectura por membresía en vez de una librería tradicional. Los miembros pagan $20 al año y pueden retirar hasta dos libros a la vez. Ya tiene casi 40 miembros y todos descubrieron la librería a través del boca a boca. Aunque no funciona como una librería formal, los miembros y visitantes también pueden comprar libros por menos de $10 por libro.

La idea de BiblioCactus vino de un libro escrito por un autor cubano que Carrasquero leyó. “Un personaje en el libro compra libros usados en La Habana y los envía a coleccionistas de todo el mundo,” explica. “Y en Venezuela, la situación política era y sigue siendo grave. Empecé a contactar a amigos alrededor de Caracas para saber cuánto costaría adquirir libros usados de autores locales y darle [a los que me ayudaban] una pequeña ganancia.”

“Al principio, tenía un grupo de siete a ocho personas que me ayudaban a traer libros de Venezuela, pero ese número se redujo rápidamente porque la gente seguía yéndose país” dice. “La gente se distrae con libros debido a la crisis de trabajo y de comida.”

Una madre e hija terminaron ayudándolo. Crearon un proceso en el que el dúo agrega los libros que consiguen a una hoja de cálculo y Carrasquero se los compra al por mayor. Los ingresos ayudan a que la familia venezolana sobreviva mientras están en el país, dice.

Bibliocactus Latin American Venezuelan bookstore Roswell Georgia

Photograph by Muriel Vega

Aunque la mayoría de las tiendas principales de los EEUU tienen los clásicos traducidos al español, junto con bestsellers americanos traducidos, los libros de autores latinoamericanos emergentes son difíciles de conseguir aquí. Muchos no tienen distribución en los EEUU, y los inmigrantes – incluyéndome – pueden pasar décadas sin ver sus títulos favoritos en las estanterías. Cuando acceder a tus autores favoritos significa pasar horas en la internet buscando por copias con sobreprecio, o en mi caso, recordarle a mi tía (que vive en Panamá) que vaya a la librería, compré una copia, y me la envié a Atlanta, puede sentirse aislante. Es un proceso agotador.

“Han venido venezolanos que vieron autores que no habían visto en mucho tiempo. Son muy locales. Por eso tenemos un área enfocada en Venezuela,” dice Carrasquero. “Pero ha venido gente de España, Colombia, y de muchos otros lugares para visitarnos o donar libros. Algunos van directamente a una sección en particular y preguntan si tenemos un autor en particular.”

Puedes ver la pasión de Carrasquero por estos libros cuando habla sobre las gemas que ha recibido y que ahora están en las estanterías que encontró en Craigslist y Goodwill. Mientras camina alrededor de la librería, rápidamente murmura que un libro está en el lugar equivocado y lo mueve al lugar correcto. Dice que categorizar los libros lo ha ayudado a encontrar nuevos autores favoritos.

BiblioCactus también se ha vuelto un asunto familiar, ya que sus tres hijos pasan horas abriendo cajas y alfabetizando libros de todos los géneros. “Hago esto porque me encanta leer y quiero que otros empiecen a leer. Escuchar que quieren quedarse con los libros porque les encantan es mi objetivo,” dice Carrasquero.

BiblioCactus tiene un open house un sábado al mes, al cual Carrasquero y su familia invitan a la comunidad Hispana de Atlanta para que pasen y adquieran una membresía. El primero fue en junio.

“Eventualmente, quisiera movilizarme a una librería más tradicional, agregar nuevos lanzamientos, y seguir con el club,” dice Carrasquero. “Por ahora, me estoy concentrando en crear una comunidad y darle acceso a este recurso.”

Para mí, entrar en esta librería DIY y ver los nombres de autores que no había visto desde que era más joven fue una experiencia nostálgica. Particularmente en este clima político, encontrar una pequeña parte de tu patrimonio en una estantería puede hacer que te sientas visto y escuchado. Es como volver al barrio donde creciste después de mucho tiempo, o saborear tu plato casero favorito – el que solo tu mama puede cocinar bien. Son las cosas que forman parte de ti. 1255 Grimes Bridge Road, Roswell, 770-809-4765

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